Don Ángel fue un auténtico embajador de El Ejido. Allá donde lo llevó su vocación sacerdotal, siempre llevó consigo el nombre de nuestra tierra, hablando de ella con orgullo, defendiendo sus raíces y presumiendo de sus gentes. Nunca olvidó de dónde venía ni dejó de sentirse profundamente ejidense.
Pregonero de nuestras Fiestas Patronales de San Isidro en 2006, distinguido con la Copa Alcalde en 2022, apasionado seguidor del Poli Ejido y estrechamente vinculado a nuestras tradiciones y hermandades, don Ángel fue mucho más que un sacerdote querido: fue un hombre que llevó a El Ejido grabado en el corazón durante toda su vida.
En reconocimiento a su trayectoria, a su entrega y, especialmente, a ese amor incondicional que siempre profesó por nuestro municipio, la alcaldesa decretará un día de luto oficial en El Ejido en señal de duelo, respeto, gratitud y cariño de todo un pueblo que hoy siente profundamente su pérdida.